domingo, 22 de febrero de 2026
martes, 22 de julio de 2025
Dedicado a mi amigo Casimiro
Se ha dormido la mano que pintaba al mundo, línea a línea con el pulso de su alma. Desde la lejana y gris Alemania te llevaste un rincón de Villaralto, tu tierra natal. Esa raíz que nunca soltaste, aunque tu camino tuviera que discurrir por otros derroteros. Pero fue aquí entre tu gente donde volviste a sembrar calma, a regalar dibujos, historias y amistad sin aspavientos .
Josefina, tu compañera de días y de sueños fue tu casa firme y tu alegría serena, Fran, el hijo que honra tu paso, lleva tu huella en su pecho. Y en Mateo, tu nieto querido, late ya una chispa de tu corazón, y quizas, algún día, de tu arte.
Amigo Casimiro trabajador incansable con los dedos manchados de grafito y de vida. Fuiste arte en carne y hueso. Con trazo preciso, con mirada atenta , con corazón sin medida...Dibujaste lo visible y lo invisible. Convertiste en imagen la belleza simple de los gestos cotidianos, de la luz en el rostro de los otros ... Nos regalaste imágenes , pero también risas compartidas, diálogos afectuosos y tu sincera amistad.
Hoy el lápiz reposa pero tu trazo no ha cesado. Dibuja en la memoria de todos los que te quisimos. Te lloran las páginas en blanco sin dibujos. Te nombra el aire que respirabas pero vives en el corazón de tus amigos. En nuestro corazón hay una galería eterna donde nunca se apaga tu rostro ni tu bondad ni tu amistosa presencia.
Tu vida fue un dibujo hermoso y aunque ya no estés, el amor y la amistad que diste siguen firmemente encuadrados en el corazón de tus seres queridos y de tus amigos.
Descansa en paz amigo Manuel, tu memoria y tu vida siguen vivas en nosotros
El Vacar 12 de julio de 2025
domingo, 8 de junio de 2025
La Rueda de la Vida
El ser humano llega como un aliento breve en la brisa de la primavera y como un susurro frágil del viento en los pliegues del tiempo. La inocencia arde en su mirada y su cálido perfume atrae al mundo que, curioso, se inclina para disfrutar de su olor. Crece como un brote tímido que germina, como verde hoja en ramaje adolescente. Se alimenta del sol y de la luna en los largos día de la juventud y sufre el fruto amargo de los aprendizajes y de la inexperiencia. Su cuerpo, sus piernas y sus brazos se alargan como lo hacen las sombras cuando el sol se inclina hacia occidente. En su mente se acumulan dudas y preguntas como negras piedras pulidas por el río. Más tarde, la vorágine de la vida se enreda entre sus manos como la madreselva lo hace entre las ramas de los árboles. Amores que inflaman el corazón sin dejar ascuas ni cenizas. Hijos que surgen como tiernos brotes en su costado. Heridas que sangran sin consuelo o cicatrizan en púrpura flor. Y llega su otoño cuando camina entre días amarillos y los recuerdos revolotean en su mente como doradas hojas de dulce y amargo sabor. Al final el ocaso se vuelve ligero y melancólico. Los huesos gastados de tanto vértigo y ajetreo se vuelven porosos y delicados como plumas en el viento. El cuerpo cansado de tantos esfuerzos y latidos se deshoja y doblega lentamente como el sol lo hace en el lejano horizonte de poniente. Al final la muerte llega sin estrépito, como otro susurro del viento en el mantel del tiempo. Y en otro lugar, otros párpados de inocente mirada, se abren al mundo que, indiferente y sabio, sigue girando y girando...
jueves, 29 de mayo de 2025
Pequeña elegía al papa Francisco
En la soledad de Santa Marta se apagó tu voz como se apaga la vela que ha quemado toda su cera para dar luz y calor. Pero ha quedado tu ejemplo de vida como un legado, como un faro de luz que ilumina a la jerarquía de la iglesia y a los graves problemas que afectan al ser humano.
Cambiaste el boato papal de palacios, zapatos rojos, oros, púrpuras y oropeles por la sencilla sotana blanca, símbolo de la pureza y caridad evangélicas que practicaste con tu vida. En tus manos el evangelio fue real; fue consuelo, fue abrigo, fue pan y esperanza para los pobres, los parias y los olvidados . Visitaste a los presos, a los inmigrantes y a cuantos la "buena sociedad" desprecia y tiene marginados.
Gritaste contra la guerra, y llamaste al cuidado de la Tierra, nuestra casa común. Fuiste un humilde servidor, un pastor de los olvidados que hizo vida el mensaje de Jesús. El que quiera ser grande entre vosotros debe ser vuestro servidor. No te has marchado pues los pobres te guardan en su corazón y tu ejemplo perdura como perdura la buena nueva del Evangelio,
Que San Francisco y los ángeles te reciban en el abrazo del Padre y que tu semilla de amor y de servicio no deje de crecer y florecer entre los que se consideran "príncipes" y grandes tanto en la Iglesia como en el mundo.
Descansa en la paz que tu alma anhelaba.
¡Francisco del pueblo! ¡Francisco del alba! ¡Hermano del viento, del sol y del agua!




